Cuando duermas sobre nubes verdes,
gritaré a tu oído y con unas palabras
podría robarte, para extraviarnos entre licores
y pasear en un campo de azules cabras.
Tal vez seas mío solo esa vez,
tal vez, de ves en mes.
No hago más que quererte y llorar tu rechazo,
muchacha ingenua soy al encandilarme
en tu nombre, no en tu seudónimo y en un perdido abrazo
que alguna vez, me cubrió del frío que quería robarme.
Palabras más, palabras menos importantes
que nunca van a llegar a tu mente.
Siento y digo esto inconscientemente,
estoy estúpida en tu imágen, tu fulgor, tu crepúsculo musical
de tu cara, tu espalda, tu pelo, tus dientes y ese lunar.
Obsesión, amor, pasión, conocimiento y algo de sabiduría
¡SIENTO Y VIVO!
Doscientos años, dos años, tres meses de que sirven?
si me seco y muero como una planta en desierto.
Si conocí debajo de tu piel, lágrimas y sonidos
de que me sirve?
El cosmos corre en mi contra, tu cabeza vuela en...¿nada?
Te quiero, te quiero muchachito. Tan bohemio, tan delicioso
y odioso, como el mismo amor.
Pintaste tu máscara y ví más allá,
SIGO VIENDO MÁS ALLÁ.