En su cabeza lleva una bandera 
ella no quiere ser como cualquiera 
ella adora mostrar la paja de la cara ajena 


 Y dentro de su cuento ella era cenicienta, 
su príncipe era un hippie de los años sesenta 
te amo, te odio, dame más. 


Trabaja en los recitales, 
vive escribiendo postales 
duerme con los visitantes,

  y juega con los locales 
su cuerpo tiene pegada grasa de las capitales. 


Te amo, te odio, dame más 
Te amo, te odio, dame más. 
Te amo, te odio, dame más.